Gracias por entrar a nuestro hogar virtual...

Esta página,es parte de mi vida.

Soy hombre de radio, casi desde que naci .

Soy romántico por naturaleza La mayor de mis pasiones es la poesia,y escribo en cada tiempo libre.

Nunca pierdo el buen humor, me parece la mejor experiencia para los grandes logros.

Me interesa transmitir todo, historias ,sugerencias, pensamientos, alegría,positivismo y siempre .......algo más.

Espero disfrutes de esta página. .........Gracias.

sábado, 8 de mayo de 2010

Frases



La mano de Dios: Esta expresión indica la presencia de una voluntad divina en lo humano, actuando con eficacia y oportunidad, en situaciones difíciles o preocupantes. (…) En el ambiente deportivo, la frase se asocia al gol que Diego Maradona hizo al equipo inglés, empujando la pelota con la mano izquierda hacia la red. En rigor, lo que se quiso decir inicialmente en los titulares periodísticos con la expresión es que Dios se valió de la mano de Maradona para la acción que benefició a nuestro equipo. Y no que Maradona sea Dios, como lo predica alguna despistada Iglesia Maradoniana.

Meter un chivo: En radio y televisión, colocar publicidad encubierta, introducir una información, un aviso o una propaganda no prevista ni autorizada. Algunos estiman que viene del italiano “scibo”, o “cebo”, convertida en el uso popular en “chivo”, pues opera como tal para atraer con disimulo la atención del oyente o televidente.

Ni se mosqueó: No se alteró. Permaneció inmutabble. Se dice de un caballo que se “mosquea” cuando, nervioso, mueve de continuo la cola, como apartándose las moscas, alza las orejas, y levanta y baja la cabeza.

Parecer estar oliendo aca (en quichua, “excremento”): Resultar una persona antipática y engreída. Alude a la cara que adopta o tiene una persona, como de disgusto permanente, tal como si tuviera un gesto de rechazo por lo que huele.

Pisar el poncho: Aceptar el desafío. En las convenciones del duelo criollo, el desafiante pasaba junto al posible contrincante arrastrando el poncho. Si el otro lo pisaba significaba aceptación del reto y la concreción en un duelo a cuchillo. Decir que “nadie le pisa el poncho” a alguien es que no se le animan como contrincante.

Querer la chancha y los veinte: Es una expresión que va cayendo en desuso. La usa la tercera generación, mayores de 50 años. La frase original vendría del mercado: “Vos querés, por el mismo precio, el chancho, la chancha y los veinte lechones”. Con el tiempo se simplificó en “la chancha y los veinte”. Pero luego, con la industrialización, se amplió señalando el abuso de forma más actualizada: “La chancha, los veinte, y la máquina de hacer chorizos”.

Salir con un domingo siete: 1. Decir algo intempestivo, ajeno a lo que se trata. 2. Decir tonterías, disparates, despropósitos. 3. responder con algo que no tiene nada que ver con el asunto en cuestión. Un estudio especializado de la expresión señala, curiosamente, que la acepción común entre hombres es salir “con un disparate”, y la dominante entre las mujeres es “estar embarazada”.


A la Bartola: 1 Sin cuidado ni precisión, con negligencia. 2 Sin previsión. La expresión es de uso español, pero con la sola acepción de “no hacer nada, no trabajar”: tenderse, echarse, tumbarse “a la bartola”, como sinónimo de haraganear. En la Argentina se usa el verbo “bartolear”: actuar sin cuidad, con poca seriedad; y el adjetivo “bartolero”. Es sinónimo de “a la que te criaste” o “a la san fasón”, (del francés, sans façon, sin un por qué). “Bartola”, en el Noroeste argentino, es “de vientre abultado”.

Comerse un garrón: Tener que soportar inesperadamente una situación desagradable. El garrón es la parte de la pata de una vaca cercana a la pezuña; como no tiene casi carne, a lo sumo se lo usaba para hacer caldo. Como pieza de alimento es, pues, despreciable. De allí la expresión. Quedarle a uno lo peor para comer. La frase, de origen rural, pasa al uso ciudadano. El tener que aceptar situaciones desfavorables de distinta naturaleza supone “comerse un garrón”.

Estar perdido como turco en la neblina: 1. Estar extraviado. 2. Estar confundido. El dicho original es “perdido como tuco en la neblina”. El “tuco” es luciérnaga, voz usada, de preferencia, en el Noroeste argentino. Es decir que, acostumbrado el tuco a brillar en medio de la noche, inmerso en la niebla, perdía su luminosidad por contraste, y su posible orientación. Al difundirse el dicho en el Litoral, y desconocerse la voz “tuco”, se la sustituyó, por su afinidad fonética, con “turco”. La frase así enunciada no tiene mucho sentido alusivo, pero se impuso de este modo en nuestra región rioplatense.

No hay comentarios:

Notas previas a Integrantes de Sabroso..por sus diez años..de exitos

Páginas vistas en total

ARMANDO MIGUEL Conductor

ARMANDO MIGUEL Conductor
20 años PropuestasAm RADIO SUQUIA FM 96.5